Brasil celebra este domingo 4 de octubre las elecciones generales, con más de 158 millones de ciudadanos habilitados para votar. La disputa presidencial tiene como principales protagonistas al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y al senador Flávio Bolsonaro.
Lula busca un nuevo mandato, mientras que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro aspira a llegar al Palacio del Planalto. Los últimos sondeos muestran una competencia ajustada y mantienen abierta la posibilidad de que la definición se traslade a una segunda vuelta.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, los electores también elegirán gobernadores, senadores y diputados. La jornada determinará así tanto la conducción del Ejecutivo nacional como la composición de distintos niveles de representación política.
La votación comenzó a las 8 y finalizará a las 17, de acuerdo con el horario de Brasilia, que coincide con el de la Argentina. El cierre se realizará de manera simultánea en todo el territorio, independientemente de los husos horarios locales.
Quienes permanezcan en la fila al momento del cierre podrán completar la votación. Por ese motivo, el horario de finalización no significa que todas las mesas terminen de recibir sufragios exactamente a las 17.

Desde esa hora se espera que comience la difusión de los primeros resultados oficiales. El sistema electrónico utilizado en Brasil permite contabilizar los votos de cada sección y transmitirlos al Tribunal Superior Electoral para su totalización.
El último relevamiento de Datafolha ubicó a Lula con el 45% de los votos válidos y a Flávio Bolsonaro con el 42%. La diferencia queda dentro del margen de error de dos puntos porcentuales del estudio, por lo que el instituto describe un empate técnico.
Por su parte, CNT/MDA registró un 47,8% para el actual presidente y un 42,1% para el senador. Aunque ambos estudios sitúan a Lula por delante, ninguno de esos porcentajes alcanza el umbral necesario para resolver la elección en primera vuelta.

Las encuestas reflejan estimaciones previas a la votación y no constituyen resultados electorales. La definición dependerá de los sufragios efectivamente emitidos y del escrutinio oficial que se realizará después del cierre de las urnas.
Con redacción de El Once