Un guardavidas de Victoria implementó una medida preventiva para reducir el riesgo de ataques de palometas en las playas de la ciudad de las siete colinas, donde desde el inicio de la temporada estival se registraron entre 40 y 50 casos de mordeduras a bañistas.
Se trató de una iniciativa personal del guardavidas Alejandro Martin, quien adquirió una malla de aproximadamente 100 metros de largo por dos metros de ancho con el objetivo de colocar una red de contención en el agua y evitar el ingreso de estos peces a la zona habilitada para los bañistas. La efectividad del mecanismo será evaluada con el correr de los días.
La situación generó preocupación en la comunidad y motivó la intervención de las autoridades sanitarias. Desde el Hospital Fermín Salaverry recordaron que “existen carteles en las distintas playas donde está prohibido bañarse, los cuales tienen como objetivo cuidar la salud y prevenir accidentes”, remarcaron
El Once